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Longines Dolcevita: Una celebración de elegancia

    Redacción

    DolceVita da la bienvenida a dos nuevos modelos excepcionales que destacan el arte del engaste de gemas. Por primera vez EMBARGO UNTIL 04 JUNE 2026 6 12:00 (mediodía) en la colección, Longines adorna la esfera rectangular con 163 diamantes en un cautivador engaste «nieve», complementado con radiantes inserciones de nácar. Como testimonio de una artesanía extraordinaria, estos refinados relojes joya son una elocuente expresión de la feminidad contemporánea y el lujo silencioso.

    De un estilo atemporal, el Mini DolceVita es una extensión de la familia Longines DolceVita, una de las colecciones más aclamadas de la casa relojera suiza. Inspirada en un legendario modelo rectangular creado por la marca en 1927, la colección pone de manifiesto la larga trayectoria de Longines en la fabricación de relojes de pulsera femeninos, un arte que la marca practica desde principios del siglo pasado.

    A la vez que un sofisticado reloj de pulsera de joyería y un elegante compañero para el día a día, el Mini DolceVita es tan adecuado para una velada de cóctel como para una tarde en la ciudad. Este año, la gran novedad es la presentación de dos nuevos y llamativos modelos que muestran a la perfección el arte del engaste en su máxima expresión.

    Diamantes que caen como la nieve

    Los dos nuevos modelos destacan la excelencia en el engaste de gemas. La esfera rectangular está adornada con 163 diamantes Top Wesselton en un engaste tipo «nieve», una configuración que Longines utiliza por primera vez en esta colección. A diferencia de los engastes convencionales, en los que los diamantes siguen un patrón uniforme, la técnica del engaste «nieve» coloca cada piedra individualmente en una disposición fluida, de modo que los diamantes de diferentes tamaños se acoplan de forma orgánica unos contra otros.

    Esta composición es idéntica en todas las esferas, lo que garantiza una coherencia perfecta en todas las piezas. Con un total de 0,268 quilates, parecen caer libremente por la superficie como nieve recién caída. Las inserciones de nácar añaden un suave brillo entre las piedras, realzando la profundidad luminosa de la esfera. Los números romanos pintados de azul y las agujas de acero azulado proporcionan un refinado contraste con este fondo resplandeciente, mientras que la pequeña subesfera de los segundos a las 6 en punto sigue siendo un elemento característico de la colección.