Joel Arturo Salazar
La identidad, dignidad y derechos de una persona no dependen de una autoridad ni de un acto político, sostuvo Manuel Urquiza, al fijar su postura frente a las declaraciones y acciones relacionadas con el reconocimiento de los derechos de María José y de la comunidad LGBT+ en Querétaro.
Urquiza señaló que María José ya cuenta con identidad, dignidad y derechos, por lo que la responsabilidad de las autoridades no es “otorgárselos”, sino respetarlos y garantizar su ejercicio conforme a la ley.
“El gobernador Mauricio Kuri no es quien determina la identidad de una persona. Los derechos de la comunidad LGBT+ no son una concesión del gobierno, ni propaganda, ni una bandera política; son derechos humanos que deben garantizarse todos los días y para todas las personas”, sostuvo.
El pronunciamiento también cuestionó cualquier intento de utilizar políticamente las causas relacionadas con la diversidad sexual y la identidad de género, al considerar que el reconocimiento de derechos debe mantenerse al margen de intereses partidistas o coyunturales.
En este sentido, Manuel Urquiza afirmó que mantendrá una postura de defensa de la igualdad ante la ley, el respeto a la dignidad humana y la no discriminación.
“Menos protagonismo y más cumplimiento de la ley. Menos discursos y más resultados. Menos utilización política y más respeto a las personas”, expresó.
El también activista aseguró que su posición será firme ante cualquier acto que considere discriminatorio o contrario a los derechos humanos, independientemente del cargo que ocupe quien lo cometa.
“En Querétaro el poder no debe decidir quién merece identidad, dignidad o derechos”, enfatizó.
Finalmente, Urquiza manifestó su respaldo a María José y reiteró que la identidad y la dignidad de las personas no están sujetas a decisiones políticas.
“La identidad no la da el gobernador. La dignidad no se negocia. Los derechos no se regalan: se respetan”, concluyó.
En la actualidad México tienen un registro muy puntual de los derechos de las comunidades divergentes, no importante su orientación sexual; factor que pone y abre una posibilidad de denuncias por homofobia frente a los grupos vulnerables y los derechos a la diversidad.